Conoci al Guille Martin en la grabación del gran Honestidad Brutal.Yo era un pibe callado que de a poco ganaba lugar en esas sesiones interminables inolvidables de la Nicaragua Gaucha , La diosa , de Circo y del Pie de mezcla. Conoci a Guille y supe al instante que aprendería mucho de él.
Varios años después coincidimos con el Jefe Urrutia creo que en Teruel ,yo recién llegado volví a encontrarme a Guille en su patria Aragonesa. Me abrazo con mucho cariño y me dio su bienvenida. Después de ese reencuentro cada vez que llegaba a Zaragoza ,sea para la mas mínima visita insignificante de horas, nos encontrabamos para compartir charlas , camaradería, música y sustancias. La Estación del Silencio, La Casa del Loco y otros lugares nos vieron juntos por horas madrugadas.
Estoy triste porque era amigo y porque era grande y no terminó de enseñarme todo lo que el sabía sobre la amistad y la música.
Ayer la lluvia nos dio una señal de despedida.
Querido Guille te voy a recordar siempre y habrá reencuentro en alguna otra Estacion del Silencio Celestial.
Hasta siempre.









