La militancia de la canción
El tango , música del pueblo escrita en pentagramas y poemas. El bolero , bossa nova , puras y duras canciones de enamorados. El gran mundo de la canción americana , mixtura explosiva entre el blues del algodón , la campiña irlandesa y no hay que olvidarse de Cole Porter , Gershwin , o Aaron Copland. Elvis y el tío Bob , caderas para adolescentes , contenido y utopía. Pequeñas vidas de tres minutos donde se refleja el infinito ,el espacio ,la cuadratura , redondez , uniformidad , desinformación , prejuicio , chatura , imaginación , cultura , contracultura , moneda corriente de la expresión popular , constante de la seducción humana , la melancolía , la rabia , el desaire , la caballerosidad y la feminidad.
El tango nació danza , creció canción en el momento de oro de varias décadas y siguió con Piazzolla su camino de erudición experimental , pero siempre con alma y estructura ABA , con melodías cantables , reconocibles y tonales.
José Alfredo Jiménez , Tom Jobin , Catulo Castillo , Atahualpa Yupanqui , John Lennon , Sabina , Charly García , Keith Richard y varios amigos mas del barrio, se encuentran en la misma esquina para hablar el mismo idioma de siempre. Letra y música. Doce notas y algunas palabras. Suficiente para todos ellos y casi nada para muchos otros que no valen nada.
Para ser médico hay que estudiar tiempo largo. No cualquiera puede curar enfermedades. Tampoco escribir canciones. Añoramos momentos claves en la pop music mundial donde todo el que escribía tenía un porque y un con qué. Parece ser que hoy , (salvo excepciones) el límite está en repetir formulitas desprovistas de alma e inspiración. Las reglas tienen que existir como en cualquier idioma, pero ojo! para llenarlas de gracia, sensibilidad y espíritu. Y en el mejor de los casos para ignorarlas , sabiendo por ilustración o instinto, que si existen.
No hay nada que cumpla mas reglas compositivas que una fuga o un coral del señor Juan Sebastián Bach , pero nadie escribía como él , con su profundidad , simpleza y categoría. Es la línea delgada y sutil, la que impide meter todo en la misma bolsa. Nunca la música popular , jamás , se dividió en comercial y sectaria. Esa es una clasificación que hacen los haraganes y simplistas sin criterio ni sensibilidad para ver esa línea. Miles de ejemplos a la vista de canciones ,artistas y discos vendedores con cojones y grandísimos creadores. Y otros miles de alternativos que no tienen ni pies ni cabezas que pareciera su única “virtud” vender pocos discos y que lo “entienda” poca gente “iluminada” y tocada por la varita de un comprender especial.
Sectarios y alternativos = cool
Vendedores = vendidos.
Esto es una falacia mas grande que una casa de veinte dormitorios ,dignas de quienes no quieren escuchar y solo les interesa sentirse diferentes “in”.
Pregúntenle a Jobin a los 4 de Liverpool o a Carlitos Gardel si lo tienen “mano a mano” si han vendido algunos discos?, a Neruda si vendió libros, a Picasso si gustan sus obras? y a García Márquez si alguien compro sus Cien años de soledad? Llámenlos OH genios de la critica!! Para preguntarles si son independientes?.
Da la impresión (según piensan los anti-éxito) que los grandes músicos , poetas , escritores y pintores tienen prohibido de por vida el verdadero éxito genuino y deben estar condenados a vivir mal, comer mal, coger mal , dormir mal y morir pobres atormentados y olvidados para ser verdaderamente auténticos. Esta es una hipocresía gigante hija de la ignorancia y alimentado como escudo de defensa por aquellos artistas que son incapaces de encontrar ese equilibrio dificilísimo entre lo genuino y lo popular .
La militancia de la canción como cualquier otra exige criterio por encima de actitud, buen gusto por encima del prejuicio , tolerancia por encima de la secta. La militancia de la canción necesita la sensibilidad y el sentido común victoriosos sobre la ceguera y la sordera.
Saludos cordiales
Comandante Ramón
en la foto el gran Tom Jobin









