amigos los dejo con algunas impresiones que escribió Andres Perruca, periodista y colaborador de la revista zaragozana Zona de Obras…
nos vemos dentro de muuuuy poco…
Roberto Fidel Ernesto Sorokin, conocido en todo el mundo como “Coti”, es un experto en ejecutar mil y una piruetas sobre esa difícil lona elástica que se sustenta -siempre lo suficientemente tensa- tirada por cuatro cuerdas cardinales: la canción de autor; la música popular; el mainstream y el purismo musical de ese pop (y rock) sin complejos que sólo destilan los músicos que se dedican en cuerpo y alma precisamente a eso: a la música. “Malditas canciones” es el disco del que Coti se siente más satisfecho, y no es porque se trate del último ya que la autoexigencia a la que somete siempre a todos sus trabajos le hacen ser muy objetivo al respecto. Parece ser que la clave de esta satisfacción radica en que, después de haber compuesto, arreglado, tocado prácticamente todos los instrumentos y producido cada tema hasta el más mínimo detalle, la guinda del pastel la ha puesto con sus mezclas Tom Lord Alge -responsable del sonido de algunos de los mejores trabajos de artistas como The Rolling Stones, Oasis, Aerosmith o Coldplay, entre otros muchos grandes artistas del pop y el rock internacional- ya que Alge puso toda su sapiencia, amplia experiencia y dedicación al servicio de las características de cada una de las canciones del disco, ya se tratase de pop directo y pegadizo (“Malditas canciones”, “Nunca tendré”, “Ya pasó”), de cuidados medios tiempos de marcada inspiración norteamericana (“Perdóname”, “Tanta magia”, “Comer tu boca”) de temas con influjos folk y hasta tangueros (“El verdadero Rock and Roll”, “Aquí y ahora”), o, por supuesto de esa muestra de rock canalla y lúdico -el mismo que bordaron Tequila y Los Rodríguez bajo el aliento de Ariel Rot- en un tema (“Jugando con vos”) en el que Coti comparte guitarras, voces, risas y complicidades con los miembros de Pereza y de Sidonie (otros que también se las arreglan a las mil maravillas en sus lonas elásticas particulares). Por primera vez desde que comenzó a editar sus propios discos (no olvidemos que, como compositor y productor es el responsable o coparticipe de algunos de los mejores trabajos de Andrés Calamaro, Diego Torres, Enanitos Vedes o Julieta Venegas) Coti ha tardado dos años en tener terminado un nuevo trabajo. La razón es que estas benditas canciones han sido paridas con la misma meticulosidad y dedicación artesanal que el músico rosarino imprimió a su primer disco, de título homónimo, allá por 2002. Una presentación en España que ya contenía algunos de los himnos que más han tarareado a lo largo de los últimos años fans, taxistas, camareros, costureras, madres, novias, ministros y hasta guardias de tráfico (por ejemplo,“Nada fue un error”, cantada a dúo con el gran Andrés Calamaro y “Antes que ver el sol”). Y es que Coti ha tenido desde siempre una facilidad genética a la hora de introducir en el subconsciente (y también en el consciente) colectivo unas melodías que seguirán sonando frescas por muchos años que pasen. Una frescura que estas malditas canciones no han perdido a pesar de todas las horas que Sorokin (muy bien secundado por el fantástico baterista Marcelo Novati) les ha dedicado para que luego puedan sonar (y triunfar) en radios, fiestas, bares, atascos, esperas en aeropuertos, chiringuitos playeros, o como música de fondo mientras la chimenea crepita y las prendas yacen por la alfombra. Parece ser que el maestro Borges tenía razón cuando dijo aquello de que “para que una obra sea disfrutada sin ningún esfuerzo es necesario haber dedicado un gran esfuerzo para crearla.” “Malditas Canciones” sale a la venta el 31 de Marzo y comparte número de canciones con Maradona en cuanto al formato físico, pero no debemos olvidarnos de 7 canciones extras que están disponibles en formato digital (se accede a 5 de ellas a través de la plataforma OpenDisc -incluida en el disco físico- y las 2 restantes están disponibles en diversas plataformas comerciales digitales) y que son igual de importantes que las 10 del formato físico ya que, como bien explica el propio Coti: “Se trata de un doble álbum en el que el disco 1 se edita en formato físico y el 2 en formato digital”. Andrés P. Perruca